Sant Jordi, Patrón de Cataluña

Sant Jordi era un militar romano cristiano. Para no haber querido renunciar a sus creencias, fue martirizado en la época del emperador romano Diocleciano, alrededor del año 303.

Una de las leyendas atribuidas a Sant Jordi, que se volvió rapidamente la más famosa, cuenta que un dragón aterrorizaba a los habitantes de una ciudad. Para calmarlo, había que darlo un cordero y una chica, elegida al azar. Un día, la hija del rey fue designada, y fue llevada frente al dragón. Sant Jordi la liberó de una manera milgrosa, mató el dragón y rosas rojas surgieron de su sangre. La chica, el rey y todo el pueblo se convirtieron al cristianismo.

Los reyes catalanes mostraban muchas veces su devoción a Sant Jordi y pedían su ayuda para combatir los infieles. En esta época, paises tan diferentes como Georgia, Inglaterra, Grecia y Cataluña hicieron de Sant Jordi su patrón.

La Generalitat de Cataluña fue la principal promotora de esta devoción. Los Corts reunidos en Barcelona decidieron construir la capilla del Palacio de la Generalitat, dedicada a Sant Jordi. En 1456, el día de la Sant Jordi fue declarado festivo para la ciudad de Barcelona.

A finales del siglo XIX, Sant Jordi se convirtió en un símbolo catalanista. Su lucha contra el dragón para liberar la chica simboliza la lucha de Cataluña para su libertad. El 23 de abril, día de la Sant Jordi, se celebra también la tradicional Fiesta de las Rosas, y eso desde el siglo XV. En 1926, se añadió el día del libro por todas partes de Cataluña que fue al principio dedicada a conmemorar la muerte de Cervantes.

La Cruz de Sant Jordi es una de las distinción más importantes concedida por el Gobierno de la Generalitat.

Actualizado : Martes 30 Septiembre 2014 - 15:49